No lo digo yo, lo dicen las estadísticas, la OCDE, el FMI, las encuestas del Banco de México. El 2012 probablemente será un año difícil para los mexicanos, se espera un crecimiento del PIB menor y una inflación mayor comparada con las cifras del 2011, además de que las elecciones para presidente complican todo. Es una realidad que entre menos trabajos bien pagados haya en el país, la delincuencia crece y más jóvenes ven la salida a sus problemas económicos en el narcotráfico, que si bien o mal, deja buenas y fáciles ganancias. Ante este panorama, ¿quién podrá salvarnos?, la respuesta es sencilla: NADIE.
La solución a todos los problemas de nuestro México no está en un presidente ni en unos mediocres diputados o senadores, no vamos a encontrar soluciones en unas cuantas personas, sobre todo porque la política de nuestro país se ha vuelto una novela de la vida real, entre politicosrockstars, proles, repúblicas del amor, y demás bromas pesadas que traen nuestros políticos creo que lo último que vamos a encontrar son soluciones. Entonces ¿qué podemos hacer?, ¿esperar a que todos nos lleve la chingada? No, por eso es importante que cada uno de nosotros nos demos cuenta que la solución está en nosotros, en lo que cada uno de los que nacimos y vivimos en este país haga por él día a día. Sé que es difícil, porque tenemos que luchar contra muchos estereotipos, porque se necesita valor, orgullo y tenacidad de muchas personas para lograr algo así, pero es nuestra última salida. No podemos seguir esperando a que Fox, Calderón, el Peje o el Chapulín Colorado nos salve de esta.
Sé que es fácil que nos llenemos de excusas, sé que los mexicanos nos caracterizamos por no poder ponernos de acuerdo en nada, (hasta el crimen organizado está muy dividido), pero o hacemos eso o nos tendremos que seguir aguantando a que la chingada toque en cada una de nuestras casas.
Sé que muchos de nosotros tampoco entendemos bien qué podemos hacer, y que muchos otros piensan que con votar es suficiente, pero la realidad es que la lucha está en lo que hagamos cada uno de nosotros día a día para que las cosas estén mejor, la lucha está en lo honestos que seamos en nuestro trabajo, en no callarnos cuando algo está mal, en ponernos de acuerdo, en las calles, en la ayuda que nos demos unos a otros, en el cambio de mentalidad “cangrejo” que hagamos. El cambio está en entender que si le va bien a mi vecino probablemente también me irá bien a mí y no al revés. El cambio está en dejar de buscarnos excusas para NO cambiar, para seguir siendo un pueblo corrupto, para seguir siendo un pueblo que soporte la violencia, un pueblo que no diga nada ante los pobres contenidos televisivos, un pueblo que no proteste ante la farándula en la que se ha convertido su política, un pueblo en el que es más fácil zafarse de los problemas con mordidas, que afrontar nuestros errores. Porque probablemente sea más fácil encontrar razones para no hacer nada, que para hacerlo.

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