El mundo está de cabeza, o de menos a mi me lo parece.
Yo se que son asuntos en los que quizás no debería meterme, pero de verdad que no puedo quedarme callada sin decir nada, y para esto es mi blog.
Empecemos por explicar que las clases de moral en la primaria me aburrían y en la preparatoria me hacían llenarme de interrogantes que nadie podía aclarar, por eso decidí inventarme mi propia moral, aunque es verdad y no me da pena decirlo, que cuando estuve en Boston, todo en mi se puso a prueba, todos los esquemas de mi vida se cambiaron, se intentaron adaptar al medio, y algunos otros tuve que guardarlos, sin embargo siempre conserve mis reglas del juego para algunos valores, entre ellos están las reglas para “juzgar”, por que me es imposible pensar que alguien no pueda juzgar, ya que juzgar es una de las herramientas que el inconsciente nos ha regalado para librarnos de peligros o de situaciones que al inconsciente le podrían parecer peligrosos.
Claro está que el inconsciente no está conciente de la realidad y muchas veces nos puede fallar, es decir, podríamos ir caminando por la calle y alejarnos de un homeless, cuando en realidad yo nunca he escuchado que a alguien lo asalte un homeless. (aunque claro, pudiese pasar).
El punto al que quiero llegar, es que a la gente, le encanta juzgar, y muchas veces desde mi punto de vista, no se dan cuenta que están juzgando lo que ellos mismos son, es decir, la vieja que siempre ha sido cariñosa con muchos hombres, que se ha dado a notar por los grandes escotes que usa, que tiene un hijo que ni ella misma sabe quien es el papá, que se viste como prostituta, le leo decir por el caralibro que otra mujer es una “golfa”. Me causa risa y hasta un poco de intranquilidad saber que esas cosas puedan pasar en la vida, y lo peor de todo, es que esas personas, son de las más populares. El mundo está podrido y la prueba está en que existan esa clase de personas y que además la sociedad entera se lo consienta y válgame la pena decir, que yo no creo que esas cosas estén bien, que una mujer se pueda referir de otra mujer de esa forma, ¿qué no se dan cuenta?, nos denigramos nosotras solitas, no hace falta que venga un hombre y nos diga zorras, golfas, putas, NOSOTRAS MISMAS NOS LO DECIMOS, por que además déjenme contarle que todos esos comentarios del caralibro, son producto de que el nuevo novio de la mujer que le encanta la vida loca, supuestamente le puso el cuerno con la mujer que ahora lleva encima el letrero de golfa, y yo no entiendo por que, si es así, ¿no mejor va y le dice a su novio que es un GOLFO y lo convierte en exnovio?, ¿por qué no se da cuenta que el que le debía fidelidad, es su novio, y no la vieja que ni conoce?.
En fin, seguiré cuestionándome esa y mil cosas más de la vida, sin dejar de sentir que muchas veces el mundo me da para abajo cuando veo situaciones como ésta.
martes, julio 27, 2010
sábado, julio 03, 2010
Todo cae sin equivocación.
Escribo como fue, para despojarme del dolor que me causo.
Estoy consiente de que es un proceso lento, que debo de ir pasando, y ahora, cuando ya todo está mas lejos, y veo las mejorías, me siento muy orgullosa de mi, por todo lo he hecho, por como logre sobreponerme, quizás no de la mejor manera, quizás me arrepiento de algunas cosas, pero fue lo mejor que pude hacer, y estoy segura que es mucho mejor de lo que muchas otras en mi lugar podrían haberlo hecho.
Lo amaba, y lo era todo en mi vida. Podría estar loca de remate, pero yo se lo había advertido, además, el me había jurado y prometido tanto, que yo quería no sentirme tonta de creerle a un mentiroso y que por una sola vez, me lo cumpliera.
Pero así no fue, y en el momento más centrifugo de mi vida hasta ahorita, me encontré derepente, en Massachussets Ave., sola, a las 11:30 de la noche y con todas las cosas en el mundo que en ese momento sentía que poseía, el taxi se acababa de arrancar, y yo estaba esperando a una amiga que me ayudaría a subir mis cosas, a su casa, donde amablemente podría quedarme.
Fue demasiado difícil, había en mi, una sensación que poco puedo olvidar y que solo él, ha logrado causarme. Esa sensación de falta de aire, de quererse morir ahogado, de soledad, de enorme soledad, y de que el mundo te aprieta demasiado.
Pude dormir esa noche, solo por las pastillas para dormir que me tome.
Pero por la mañana, al despertar, fue terrible, me quería literal, morir, o quería regresar a la que yo había sentido era mi casa, quería que todo fuera como debía de ser, con él y yo divirtiéndonos, riéndonos, lo extrañaba.
Paso el día, y yo intente comunicarme con él varias veces, él no quería responder a mis llamadas. Sentía horrible, no lo podía creer, el me lo había prometido, jurado, por sus papás, y tan fácil me había dicho: nada de lo que te prometí, lo voy a cumplir.
Fue devastador, por que él, mi amigo, mi todo, me estaba aniquilando, una vez más, estaba fallándome, estaba rompiendo todo lo que me había jurado y prometido, estaba rompiendo el pacto de lealtad, me había roto el corazón en mil cachitos. No he vuelto a ser la misma desde ese día.
Fue entonces cuando cometí muchos errores, pero nada me importaba en ese momento, el hombre que tanto me había jurado, y tan poco me había cumplido, me había tirado, y pasado, como si fuera cualquier cosa.
Como pude, regrese a México y digo como pude, por que literal, no recuerdo como lo hice, pero que bueno que lo hice.
No sabía que hacer, no sabía que quería, nada me importaba, más que el dolor que sentía, TODO EL TIEMPO.
Se arrepintió, y por algo se arrepintió, pero desgraciadamente, yo ya guardaba demasiado dolor que añejado se había vuelto odio, y me fue imposible deshacerme de él, y aunque ha sido de los sentimientos más bizarros de mi vida, por que lo amaba y lo odiaba al mismo tiempo, y de la misma forma.
Así que lo intentamos, de lejos, pero yo ya no podía creerle nada, la confianza en el simplemente no existía, ese sentimiento de lealtad que yo sentía que tenía hacia él, había desaparecido, ya no era feliz.
Así, que ahora, al paso del tiempo, cuando leo y me cuentan y veo, como es que me juzga, por algo que hice, pero que ni siquiera le hice a él, me reprocho a mi misma, como fue posible haber amado tanto, a alguien que jamás entendió como era el amor que yo ofrecía, que jamás valoro, que todo el tiempo mintió, que me defraudo tantas veces, y que nunca me fue fiel, por que la fidelidad va más allá de no besar a nadie, la fidelidad es estar con la persona, en las buenas y malas, ser su mejor segunda, su mejor complemento, su sonrisa más sincera y por eso, solo me queda pensar, y asegurar, que en la vida todo cae donde debe caer, por eso, puedo asegurar hasta el infinito, que algún día, lejano o quizás no tanto, él se despertara, y se dará cuenta de lo que una vez más ha hecho, y entonces yo solo pido que las piezas caigan en su lugar.
Tanto para mi, como para él, por que yo he tenido que pagar muchas lágrimas, incluyendo las de los propios errores cometidos, incluyendo la de la deslealtad que cometí (a quien nunca me fue leal), y he tenido que aceptar lo mejor que he podido, mentiras, y malas jugadas que hice, no a él, si no a quien en el peor momento, me tendió la mano, y es por eso, que no puedo dormir bien, pensando en lo que le hice, a alguien que no se lo merecía, a alguien que poco tenía que ver en esa historia, y que había caído en mi vida, por el simple hecho de que algo de mi le fascino, y yo, viendo su ternura, no pude más que contagiarle del daño que me estaba provocando a mi misma.
Pero como les digo, las piezas siempre caen en su lugar, y así es como ahora, tengo lo que merezco, y no se por que, merezco tener a mi lado la persona más amable (y me refiero a la capacidad y a lo fácil que es amarlo), a mi lado.
Estoy consiente de que es un proceso lento, que debo de ir pasando, y ahora, cuando ya todo está mas lejos, y veo las mejorías, me siento muy orgullosa de mi, por todo lo he hecho, por como logre sobreponerme, quizás no de la mejor manera, quizás me arrepiento de algunas cosas, pero fue lo mejor que pude hacer, y estoy segura que es mucho mejor de lo que muchas otras en mi lugar podrían haberlo hecho.
Lo amaba, y lo era todo en mi vida. Podría estar loca de remate, pero yo se lo había advertido, además, el me había jurado y prometido tanto, que yo quería no sentirme tonta de creerle a un mentiroso y que por una sola vez, me lo cumpliera.
Pero así no fue, y en el momento más centrifugo de mi vida hasta ahorita, me encontré derepente, en Massachussets Ave., sola, a las 11:30 de la noche y con todas las cosas en el mundo que en ese momento sentía que poseía, el taxi se acababa de arrancar, y yo estaba esperando a una amiga que me ayudaría a subir mis cosas, a su casa, donde amablemente podría quedarme.
Fue demasiado difícil, había en mi, una sensación que poco puedo olvidar y que solo él, ha logrado causarme. Esa sensación de falta de aire, de quererse morir ahogado, de soledad, de enorme soledad, y de que el mundo te aprieta demasiado.
Pude dormir esa noche, solo por las pastillas para dormir que me tome.
Pero por la mañana, al despertar, fue terrible, me quería literal, morir, o quería regresar a la que yo había sentido era mi casa, quería que todo fuera como debía de ser, con él y yo divirtiéndonos, riéndonos, lo extrañaba.
Paso el día, y yo intente comunicarme con él varias veces, él no quería responder a mis llamadas. Sentía horrible, no lo podía creer, el me lo había prometido, jurado, por sus papás, y tan fácil me había dicho: nada de lo que te prometí, lo voy a cumplir.
Fue devastador, por que él, mi amigo, mi todo, me estaba aniquilando, una vez más, estaba fallándome, estaba rompiendo todo lo que me había jurado y prometido, estaba rompiendo el pacto de lealtad, me había roto el corazón en mil cachitos. No he vuelto a ser la misma desde ese día.
Fue entonces cuando cometí muchos errores, pero nada me importaba en ese momento, el hombre que tanto me había jurado, y tan poco me había cumplido, me había tirado, y pasado, como si fuera cualquier cosa.
Como pude, regrese a México y digo como pude, por que literal, no recuerdo como lo hice, pero que bueno que lo hice.
No sabía que hacer, no sabía que quería, nada me importaba, más que el dolor que sentía, TODO EL TIEMPO.
Se arrepintió, y por algo se arrepintió, pero desgraciadamente, yo ya guardaba demasiado dolor que añejado se había vuelto odio, y me fue imposible deshacerme de él, y aunque ha sido de los sentimientos más bizarros de mi vida, por que lo amaba y lo odiaba al mismo tiempo, y de la misma forma.
Así que lo intentamos, de lejos, pero yo ya no podía creerle nada, la confianza en el simplemente no existía, ese sentimiento de lealtad que yo sentía que tenía hacia él, había desaparecido, ya no era feliz.
Así, que ahora, al paso del tiempo, cuando leo y me cuentan y veo, como es que me juzga, por algo que hice, pero que ni siquiera le hice a él, me reprocho a mi misma, como fue posible haber amado tanto, a alguien que jamás entendió como era el amor que yo ofrecía, que jamás valoro, que todo el tiempo mintió, que me defraudo tantas veces, y que nunca me fue fiel, por que la fidelidad va más allá de no besar a nadie, la fidelidad es estar con la persona, en las buenas y malas, ser su mejor segunda, su mejor complemento, su sonrisa más sincera y por eso, solo me queda pensar, y asegurar, que en la vida todo cae donde debe caer, por eso, puedo asegurar hasta el infinito, que algún día, lejano o quizás no tanto, él se despertara, y se dará cuenta de lo que una vez más ha hecho, y entonces yo solo pido que las piezas caigan en su lugar.
Tanto para mi, como para él, por que yo he tenido que pagar muchas lágrimas, incluyendo las de los propios errores cometidos, incluyendo la de la deslealtad que cometí (a quien nunca me fue leal), y he tenido que aceptar lo mejor que he podido, mentiras, y malas jugadas que hice, no a él, si no a quien en el peor momento, me tendió la mano, y es por eso, que no puedo dormir bien, pensando en lo que le hice, a alguien que no se lo merecía, a alguien que poco tenía que ver en esa historia, y que había caído en mi vida, por el simple hecho de que algo de mi le fascino, y yo, viendo su ternura, no pude más que contagiarle del daño que me estaba provocando a mi misma.
Pero como les digo, las piezas siempre caen en su lugar, y así es como ahora, tengo lo que merezco, y no se por que, merezco tener a mi lado la persona más amable (y me refiero a la capacidad y a lo fácil que es amarlo), a mi lado.
viernes, julio 02, 2010
S

Tengo un secreto, y mi secreto comienza contándoles que yo siempre he sentido que no nací para esas cosas y no es que no me parezca una vida agradable, pero yo siempre he sabido que nací para aventuras más grandes. Siempre me he sentido con ganas de recorrer el mundo y de que cada día de mi vida sea una aventura.
Por eso, la idea de la boda de ensueño, el esposo atento, la casa bella, los hijitos, y el perro, me parece tierna, pero no la quiero, por que no suena a aventuras, no suena a diversión.
Hasta que llegó él, y me di cuenta de si la boda es con él, el esposo es él, la casa es nuestra, los hijitos se parecen a él, y el perro nos mueve la cola a él y a mi, quizás estaría viviendo la aventura más grande que jamás imagine.
Por eso, me rió cada que veo su cara seria cuando le digo que eso de la boda, el esposo, la casa, los hijitos y el perro me parece aburridísimo, y creo que lo haré, hasta que le confiese mi secreto. (no tan pronto).
Y no es que quiera casarlo, convertirlo en mi esposo, que tengamos una casa, unos hijitos y un perro, es el simple hecho de haberme dado cuenta, que por primera vez en mi vida, encontré a alguien con el que esa idea, parece una aventura inigualable, y no la aburrición que siempre me ha parecido, y aunque al final de cuentas, pase como a veces pasa en esta vida, y él y yo terminemos viendo amaneceres distintos, no quiero jamás olvidar, la sensación tan fresca y nueva, que todos los días, desde que llego a mi vida, él me da.
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