Uno puede sentir que le hace falta algo, y no saber que es.
Y te puedes desesperar, y buscarlo en las drogas, en los libros, en el sexo, pero nada más te das cuenta de en esas cosas no se encuentra más que un alivio pasajero, y que poco a poco pierden su efecto.
Puedes saber que hay faltantes en tu ser, pero no saber cuales son, y quizás en el fondo lo sabes, pero tienes miedo de darte cuenta de lo que es, por que finalmente, pueden ser cosas que tu no puedas elegir tener, y que entonces tienes que sentarte a esperar a que lleguen.
Pero sentarse tampoco es bueno, por que uno empieza a sentirse espectador de su propia realidad, y eso puede ser peligroso al punto de que de repente, no sepas como, no sepas por que, pero si sepas que fue en afán de dejar de ser espectador, te despiertes revolcándote en la mismísima mierda.
Dicen que las cosas pasan por algo o que la vida, te pone por algo las cosas, pero yo no se para que carajos me ha puesto encima y enfrente esta pinche soledad, que no deja de amedrentarme los sentimientos.
Me siento sola, y no lo escribo para que alguien venga a decirme que eso va a cambiar o para darme palabras de animo, por que esta soledad no es un estado de animo, es una situación, es la situación de mis días y de mis noches, de mi amor y de mis pensamientos.
Esta soledad va más haya de ir caminado por la calle de la mano de alguien, o de dar besos, por que mi soledad se encuentra ubicada en mi alma y en mis huesos.
Me inca hasta la medula, me soborna hasta los mejores sentimientos, me enfría y me hace sentirme cada vez más incapaz de amar, y supongo que quien lea esto, debe saber que no me refiero al amor del que todos gozamos, me refiero a ese amor que se puede sentir hasta con el cuerpo, con caricias, con palabras bonitas… ese amor que te despierta a la mitad de la noche para pensar solo en esa persona, ese amor que me hace pensar que no todos estamos destinados a sentir.
Y voltear a mi alrededor se vuelve pesado, en este mundo tan lleno de nada, tan lleno de carcajadas insolentes y fiestas sin sentido.
No quiero pensar, quiero sentir, no quiero esperanzarme con cosas que puedan llegar, quiero que las cosas lleguen, no quiero pensar que algún día podré salirme de esta jaula, quiero y necesito salirme de ella.
¿Qué opinan?
No opino, sólo comparto contigo que te entiendo más de lo que quisiera... Y yo, en medio del amor, te entiendo... ¡Demonios!
ResponderEliminaral igual que Leo, dire que no es una opinion, y no solo la entiendo, sino que la vivo. lo chistoso es que no solo conozco a la perfección el sentimiento, sino que esta noche, pese a mis intentos por ignorarlos, se me han vuelto a meter al alma.
ResponderEliminarMe úno a leoperbo y a clau, esa soledad de vez en cuando puedo esconderla, pero siempre está ahi, agazapada, de repente sale y me ataca, me aplasta, me asfixia hasta desesperarme, quiebra mi voluntad hasta romperme en llanto. Pero creo que lo que expresas, te pone un paso adelante de mi en el camino de salida.
ResponderEliminar