Escribir, porque es el único lugar en el que estoy yo. El único momento en el que puedo decir lo que quiero, cuantas veces quiera. Es cuando soy libre, para llorar y para todo lo que hago mientras escribo.
Por hoy, escribo de la tristeza, por mañana no lo sé.
Hoy es porque estoy en el mismo lugar, porque se siente un profundo vacío en el estomago después de haberlo intentado tantas veces, de tantas formas diferentes y seguir fallando.
El mundo nunca se detiene, pero yo si. Esta es una de esas veces en las que mi presente son los instantes en los que me detengo y volteo al pasado y me imagino el futuro.
Es cuando recuerdo todo lo que ha pasado, todo lo que he hecho, todo lo que me han hecho. Es cuando deseo que el futuro llegue y lo traiga a él. ÉL, con letras mayúsculas y acento en la e.
Porque solo él sabrá todo lo que se debe saber, será la razón por la que he llegado hasta aquí, será tan imperfecto que será mi mancuerna perfecta. Seré de él, y nunca dejaré de ser yo. Será mío, y nunca dejará de ser él.
Escribiré, por que es el único lugar en el que soy yo. El único momento en el que puedo decir lo que quiero, cuantas veces quiera. Escribiré de él, de nosotros, de lo que hagamos, de los sueños y de las realidades.
Pero por hoy, escribo de tristeza, escribo desde donde he creído reconocer su cara al menos dos veces y me he equivocado, escribo desde donde el amor aún no está. Mañana no lo sé.
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