domingo, noviembre 07, 2010

3 de enero de 1943

Mi pa.

Es un hombre grande, no solo físicamente, también es grande de corazón.
Tiene voz fuerte, y ojos serenos, me ha enseñado las lecciones más importantes de mi vida.
Es deportista y nunca bebe, siempre le ha sido fiel a mi mamá en pensamientos y en acciones, ha dado su vida por sus cinco hijos y yo me siento muy feliz de ser su hija.
Es la persona más noble que conozco, y le agradezco mucho a mi mamá el bien haberme escogido tan buen papá.
Cuenta con mucho sentimiento sus años escolares, ama profundamente a mi abuela que nunca conocí pero por medio de él, he aprendido amar, se le salta la alegría cuando nos cuenta de sus aventuras con mi mamá y jamás he visto sonrisa más sincera cuando cuenta como fue tener por primera vez a cada uno de sus hijos en brazos.
Mi papá, fue de esos papás que de chicos nos llevaba a acampar, a hacer ejercicio todos los domingos, a museos, a remar, a dar la vuelta, y en esas escapaditas, nunca dejaba de hablar conmigo y con mis hermanos, es así como el me enseño todo lo bueno que sé.
Su comida favorita son las milanesas con papás y los mixotes que mi mamá prepara.
Es de las personas que en navidad se emociona como nadie, prende la chimenea de mi casa, pone villancicos y se sienta a meditar en la sala.
Nos enseño a pararnos cuando el himno mexicano suena y a saludar a la bandera, y el 15 de septiembre lo puedes ver con su sombrero de charro y una sonrisa puesta.
Sé que a veces le cuesta mucho trabajo entenderme, pero también se que todo el tiempo lo intenta y que me ama muchísimo.
Quizás mi papá no me ha dado autos ultimo modelo, ni viajes por el mundo ni educación en universidades extranjeras, pero a cambio, me dio cosas mucho más valiosas, entre las que cuento las agallas para poder conseguir por mi sola todas esas cosas y más, además de recuerdos fabulosos de mi infancia, tranquilidad infinita y sobre todo: mi papá me enseñó a soñar.
Es por todo eso y por más, que todas las noches antes de dormir, le pido a Dios que me lo cuide, que lo mantenga tan sano como ahora, que le de felicidad y tranquilidad y que no permita que nada lo preocupe.

1 comentario:

  1. ¡Hola! Hacía mucho que no te veía en un vuelo jeje. Gracias por tu felicitación.

    Me gustó esta entrada tuya, cuando alguien habla así de su papá se me eriza la piel. También le tengo un profundo amor a mis viejos y deseo convertirme en un padre de ese nivel :D

    Un abrazo.

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