Les voy a contar del día que una niña de 20 años decidió seguir sus sueños.
No es una historia fácil de contar, y tal vez es difícil de concebir.
Esta niña, era la clase de persona que prefiere pensar en voz alta, la clase de niña que jamás fue popular, y además, es la clase de niña, que todos menos ella, piensan que no tiene magia.
Ella se sabia dueña de algo único, de algo que la hacia diferente, que la hacia capaz.
Pero no les quiero hablar de ella, por que seria una historia interminable, que a muchos aburriría y que a más de uno causaría adicción.
Yo les quiero contar, del día en que ella decidió convertirse en lo que quería ser. El día que aprendió que los sueños que no se persiguen, se vuelven en la peor forma de morir.
Ella pensaba, que quizás el mundo era muy grande, y sus ideas pequeñas, pero que jamás se quedaría, en la banca de un parque, esperando a que las cosas sucedieran.
Y es así, como decidió pararse y andar, directo a sus sueños, directo a donde nadie cree que puede nacer algo extraordinario.
Así que ella, tomo un lápiz, y empezó a escribir por primera vez, sus sueños en un papel…
- Les voy a contar del día que una niña…-
¿recursivo?
ResponderEliminar