martes, septiembre 27, 2011

El arte de volar.


Me gusta ir en el auto con mi papá. Es cuando más platicamos y siempre que llegamos a nuestro destino, me dan ganas de que el camino fuera más largo.
Ayer en la noche en una de esas platicas mi papá me dijo que yo fui la más diferente de sus cinco hijos, que cada uno tenia sus cosas, pero que yo siempre quise ser la más libre y que su principal preocupación era enseñarme que libertad no es lo mismo que libertinaje. También me contó que el siempre quiso darme alas y que supiera que mi meta es el cielo, para que esas ganas de libertad siempre fueran algo positivo y tan fuerte que me pudieran llevar al cielo, pero después de decirme eso me dijo que aunque el me enseñó a volar, al igual que a todos sus hijos, cuando empecé a volar sintió miedo de lo lejos que me podía ir.
Por que de verdad me fui lejos, me fui a Boston y justo cuando tocamos ese tema, mi papá me dijo que ahí fue cuando aprendió una de las mejores cosas que ha aprendido de mi, por que supe como regresar. Me fui lejos y todas las posibilidades decían que me iba a perder, pero no fue así por que regresé y entre muchas otras cosas que he hecho, acabé la carrera por mis propios esfuerzos.
La platica acabó al llegar a casa y justo antes de apagar el auto, me dijo que por eso el no está preocupado por mi en estos momentos, por que sabe que sé como regresar. 

1 comentario:

  1. ¡Yo también quisiera tener flores moradas cada primavera! y cuando sea mas grande quiero ser como tu papá y confiar en que mis hijos, aunque se vayan, sepan regresar. Supongo que seguiré enseñándoles a tener alas. ¡Muchas gracias por este texto! realmente lo disfruté.

    ResponderEliminar