Siento escalofríos, mi titulo de abogada está a la vuelta de la esquina y siento una felicidad muy especial. Muchas cosas han pasado desde mi primer día de clases en la Universidad, muchos pensamientos han brotado por mi mente, muchas aventuras se han atravesado, definitivamente he evolucionado.
Si me vieras, no me reconocerías. A veces ni yo misma me reconozco cuando me veo al espejo, con largos cabellos negros, con ojos que dicen menos de lo que saben, con truquitos en mi andar y en mi hablar, siento que me encanta lo que soy, pero que definitivamente si por equivocación me vieras, no creerías que soy la misma que solía ser. Pero yo no cambio, sigo siendo la misma con los mismos sueños solo que algunos de ellos se han hecho realidad. Pero aun tengo las mismas ideas locas que logran enloquecer a mas que uno, la única diferencia es que no sigo parada en el mismo lugar, he caminado, y es por eso que ahora me encuentro a pocos pasos de recibir ese diploma que tanto nervios y estrés ha causado. Que satisfacción. No se como explicarlo, no se como ponerlo en letras, no se como decírtelo, pero definitivamente es el mayor de los bienestares saber que empecé algo largo y de esfuerzo y que estoy a punto de acabarlo. Ya tendré tiempo para contarte como me la canta la vida después de esto, por ahora sábete bien que me siento muy feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario