sábado, mayo 22, 2010

E.P.D. Mcguirre.

A veces se me viene todo encima. Te recuerdo y me sumerjo en un mundo de recuerdos clandestinos, a los que no les puedo negar el acceso y que con el paso del tiempo son respecto de instantes tan felices, que al momento del momento, no puedo hacer más que sentir nostalgia.
Te extraño sobre todo por que eras mi mejor amigo, por que supuse como mal se debe suponer, que estarías por mis rumbos por el resto que estos duraran llamándose vida. Me equivoqué.
Me equivoqué en muchas cosas, y esa piedra también la cargo. La cargo por que la de aciertos me parece inservible, de todas maneras no estas aquí.  Siento y veo que te has muerto en vida, por que lo que eres ahora, no es nada de lo que mis aventuras cuentan, ni lo que tu contabas que querías ser.
Te busco en mis inconcientes sueños pero irremediablemente cuando despierto, y te busco desde lejos por mi pequeña ventanita cibernetica, me doy cuenta de que para mi ya no eres tú, eres otro del que imposiblemente me podría enamorar. Te ves tan falso, tan lleno de lo que tú decías que no eras, tan igual a todos. Tan a la moda y tan embarrado de esa mediocre estética cultural, que estoy segura que no solo a mi me hace vomitar, si no que también al tú que eras cuando todavía eras.
Así las cosas, y en medio de esté luto, que irremediablemente se me ha convertido en una broma pesada, me despido del que murió, y me río sin felicidad del que lo mato.

1 comentario:

  1. Y lo hiciste denuevo, tu apalabras retumban en mi cabeza, como la gota de agua que se escapa grifo al fregadero, parece insignificante, pero se va filtrando y me empapa de emociones reciente, y emociones lejanas... De nuevo, aunque tu historia nada tenga que ver con la mia. se siente igual... y duele

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