Hay veces que sin ninguna razón aparente, el mundo me parece un lugar insostenible.
Hoy y ayer fue una de esas veces, en las que todo me parece insostenible.
En el amanecer de una fiesta, en las risas contagiadas por el alcohol, en el ir y venir. Me parece tan insostenible como la lejanía a la que nos hemos condenado.
Escuche decir que mañana amanece. Temo que el amanecer no cambie mucho las cosas.
Y solo estas tú en ese recuerdo inmediato de lo que yo solía llamar amor. Con el que bailaba, al que quería besar, abrazar, dar la mano y contagiar de alegría. Te contagie de muchas otras cosas además de eso.
Me haces mucha falta, todo el tiempo, pero sobre todo en el momento del amor.
Hay veces que sin ninguna razón aparente, el mundo me parece un lugar insostenible, lleno de recuerdos fuertes y ganas de volver a ti, que en dos segundos se convierten en ganas de correr. Por eso, el mundo y tú me parecen irresistiblemente insostenibles
No hay comentarios:
Publicar un comentario