Las palabras se enterraron en mi piel, tengo heridas viejas que supuran pus y heridas nuevas que ensangrientan la escena; eso sin contar las cicatrices ya existentes.
Por eso digo que no es un capricho, es el dolor que me causan las heridas y que no me dejan ni dormir, ni respirar, ni vivir con la seriedad que merece la situación.
Por eso repito que no es obsesión, si no que es mi única verdad, originada por el dolor de los hechos, que no te tengo que narrar, por que fuiste testigo y madre de ellos.
Heridas eh!
ResponderEliminarParece bien. Suena muy bien!
Te encontré en la web sin querer y esto que he leído de ti me ha encantado.
Fuerza y sigue haciendolo tan bien. Animo, abrazos desde Santiago de Chile.
Pablo