jueves, enero 29, 2009

Volteando Cabezas, Capitulo 1

Capitulo uno.

A lo lejos ves las cabecitas que se mueven rápidamente, constantemente, son muchas todas indistintas pero de colores diversos.
Con peinados según la moda, y con colores previamente determinados.
Te acercas mas, lo ves todo y a todos apresurados y muy iguales.
Pero en eso te fijas bien y la ves a Ella que va caminando entre el río de gente en el que todos repiten algo que no logras entender, es un susurro fuerte y que cada vez se vuelve más insoportable a tus oídos, pero aun así te acercas más para verla bien a Ella.
Pero los susurros continúan, así que te acercas mas, para escuchar mejor.
"Es importante ir a donde se debe de ir, es importante ir a donde se debe ir, es importante ir a donde se debe ir"
Van las buenas y las malas amas de casa, los señores con importantes trabajos, los estudiantes, los filósofos, los músicos y los artistas, también van los políticos, los policías, los hombres de negocios, las mujeres de alto mundo y por supuesto también van los cristianos, que son los mas fervientes de todos.
Todos van, ellos, ellas, todos clasificados, todos corriendo, todos yendo a donde es importante ir.
Unos empujan a otros, otros empujan a unos, pero el chiste es que todos van.
Si acaso, algunos se detienen para mirar el cielo pero no pasa mucho tiempo antes de que alguien, el que va atrás o el que va adelante, que en todo caso puede ser su madre o su padre o su hermano o su vecino o simplemente el mundo entero, lo empuje a ir hacia donde se debe ir. "Es importante ir a donde se debe de ir"
Y ahí va Ella, caminando y siendo empujada, una y otra vez, pero siempre con la misma pregunta ¿A dónde vamos?, pero pareciera que esa pregunta esta en el libro de "Las 100 preguntas que no deben ser contestadas por que no son importantes".
Ella camina, aprieta el paso, va por el río de la vida, el río de la gente que va adonde se debe ir.
Entonces, te acercas mas y lo ves a El, a unos pasos de donde va Ella. También lo van empujando.
Te quedas esperando, mientras El y Ella ven los días transcurrir de su corta vida, entre empujones y cajones en los cuales irremediablemente no caben.
Los ves acercarse, los ves alejarse, los ves poner empeño en hacer algo que francamente se nota no les interesa: ir y repetir "Es importante ir a donde se debe de ir"
Pero un día, (un buen día, pensaste tu) entre el río de gente se voltean a ver. Se reconocen, se tocan, se platican, se paran, se observan, se conservan, se piensan, se contemplan. No les importa ir a donde se debe de ir, al fin y al cabo no es tan importante.
Y entonces, sucede lo más importante. Se empiezan a hacer preguntas.
Las preguntas son de todas las clases, de todos los estilos, de todos los contextos.
¿A dónde vamos? ¿Por qué vamos? ¿Por qué todos debemos de ir? ¿Por qué no podemos ir para otro lado? ¿Por qué no podemos ir al mismo lado, pero por otro camino?.
Y notas, como juntos, con muchos ideales, con muchos sueños, con mucha juventud entre sus manos, le empiezan a preguntar a la gente, al fin y al cabo, dijo Ella "Dios no nos pudo haber abandonado en un mundo sin respuestas".
Pero la gente apenas los nota, los tiran de a locos, algunos se ríen discretamente y otros los critican abiertamente, la mayoría no se detiene mas de 5 minutos.
¿Por qué?

2 comentarios:

  1. Tenía muchos años de no leer un "¿por qué?" aplicado con tanta precisión... Casi siempre, la gente cuestiona "por qué" cuando en realidad quiere saber "para qué", "cómo"... Pero tu historia conduce irremediablemente a esa pregunta tan precisa y difícil de responder.

    Un gusto volver a leerte.

    ResponderEliminar