
No es momento de que las dudas te asalten, me dice mi sombra, mientras intento dormir, con la poca luz que genera el monitor de la computadora encendido.
No es momento de pensar si estará bien o estará mal, por que la realidad, es que en este momento, esta bien, y lo demás, poco debe importar.
Y en medio de esta noche, se me van los acentos y las comas, tan solo de pensarte no tan lejos, pero no tan cerca.
Y no puedo evitar preguntarme que tan cierta será la situación, y que tan peligrosa es… pero creo y me repito, en silencio, tu nombre… las veces suficientes, como para arrullarme y quedarme dormida…
No es momento de pensar si estará bien o estará mal, por que la realidad, es que en este momento, esta bien, y lo demás, poco debe importar.
Y en medio de esta noche, se me van los acentos y las comas, tan solo de pensarte no tan lejos, pero no tan cerca.
Y no puedo evitar preguntarme que tan cierta será la situación, y que tan peligrosa es… pero creo y me repito, en silencio, tu nombre… las veces suficientes, como para arrullarme y quedarme dormida…
Una de las calles que rodean a la casa de mi abuela, donde he pasado quizás una cuarta parte de mi vida, se llama "Jacarandas". Efectivamente, hay algunos árboles de ésos, con su corteza rojiza y delgada, su sombra intermitente y el sonido arrullador de sus vainas cuando hay viento... Sentirse aludido es una constante tentación en la blogosfera, por ahora, por no sentirme ridículo, me conformo con que la alusión sea por las Jacarandas.
ResponderEliminarqué bonito de verdad!
ResponderEliminarSe te extraña.
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