Despenalización del uso de la Marihuana en México
Antes de comenzar con la siguiente exposición, quiero elucidar que en ningún momento pretendo fijar moral o éticamente, si el consumo de las drogas es bueno o malo, pero en cambio, pretendo abrir un espacio para el dialogo entre los jóvenes, en la inteligencia de lograr un análisis jurídico, social y racional, acerca de los talantes a favor y en contra de la mal invocada “legalización de las drogas”.
En primer lugar, creo que es importante aludir lo que el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define por droga: “f. Sustancia o preparado medicamentoso de efecto estimulante, deprimente, narcótico o alucinógeno.”,
Dicho lo anterior, es importante mencionar, que la Marihuana, dentro de la cual se encuentra el principal debate acerca de la despenalización de las drogas, se encuentra dentro del grupo de los llamados “narcóticos”, los cuales nuestro Código Penal Federal, en su artículo 193, nos menciona que:
Artículo 193.- Se consideran narcóticos a los estupefacientes, psicotrópicos y demás sustancias o vegetales que determinen la Ley General de Salud, los convenios y tratados internacionales de observancia obligatoria en México y los que señalen las demás disposiciones legales aplicables en la materia.
Y bajo fundamento de los artículos 235 y 237 de la Ley General de Salud esta prohibido en el territorio nacional, la siembra, cultivo, cosecha, elaboración, preparación, acondicionamiento, adquisición, posesión, comercio, transporte en cualquier forma, prescripción médica, suministro, empleo, uso, consumo y, en general, todo acto relacionado con estupefacientes o con cualquier producto que los contenga respecto de las siguientes substancias y vegetales: opio preparado, para fumar, diacetilmorfina o heroína, sus sales o preparados, cannabis sativa, índica y americana o marihuana, papaver somniferum o adormidera, papaver bactreatum y erythroxilon novogratense o coca, en cualquiera de sus formas, derivados o preparaciones.
La literatura acerca de los efectos psicoactivos del cánnabis no es unánime, y la descripción de los síntomas que produce su consumo, así como la apreciación de las consecuencias a corto, medio y largo plazo varía garrafalmente en función de la actitud colectiva que se toma ante esta substancia.
En México, prácticamente cualquier actividad relacionada con esta planta conlleva años de cárcel excepto su posesión para consumo personal.
Por lo cual el día 4 de mayo del 2007 el partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina anunció que presentaría en el próximo periodo ordinario de sesiones en la Cámara de Diputados una iniciativa para despenalizar el uso terapéutico y el consumo regulado de la marihuana, así mismo, el análisis de tales posiciones debe inscribirse en la polémica prohibición/legalización (o derogación de la prohibición) que rodea a esta substancia psicotrópica y a otras. Desde esta perspectiva, los supuestos efectos negativos descritos son discutidos por la experiencia cotidiana de aquellos consumidores que tras largos periodos de consumo habitual no ven su salud afectada.
Los consumidores y propulsores de dicha iniciativa, argumentan que el uso recreativo responsable de cannabis no causa daños a la sociedad, ya que en México existen un sinnúmero de de consumidores de cannabis y sin embargo muy pocos abusan de ella, y claro esta para ellos que si la sociedad acepta otro tipo de sustancias que si causan un daño como el tabaco y al alcohol, lo mismo debería de pasar con el uso de la marihuana y al respecto, cabe destacar que una de las primeras causas de muertes en México es el tabaco (4,500 muertes al año únicamente en México), bajo dicha cifra, los defensores de la despenalización de la marihuana señalan que a lo largo de la historia no hay ninguna sola muerte registrada por el uso de cannabis, lo cual es bastante discutible, ya que debido al estatus de ilegal de la marihuana, es difícil obtener datos corrobórales al respecto.
Los autores críticos con el consumo de esta sustancia afirman que las personas que consumen grandes cantidades de marihuana pueden volverse confusas y desorientadas. Según sus detractores, la marihuana puede desenvolver una psicosis tóxica no sabiendo el sujeto quién es, dónde está o qué hora es.
Es un hecho, de que debido a la naciente apertura de la información, traída especialmente a los jóvenes por medios electrónicos, los políticos y abogados, nos enfrentamos a un nuevo tiempo de debate, en el que deben ser atendidas todas las partes, dejando de lado los estigmas y atrayendo los grandes valores de la sociedad mexicana, escuchando a los científicos y estudiosos del tema, así como a los promotores y opositores de la despenalización, pero no olvidando nunca, el clima de debate que debe avasallar para fortalecer a nuestra democracia, y sin la cual y con posturas radicales, tales como las que están tan acostumbrados a tomar nuestros diputados y senadores, México seguirá no solo en este tema, si no en muchos otros temas, rezagado ante la comunidad mundial.
Es momento, de que en este tema y en muchos otros, los jóvenes comencemos a tomar parte de la situación, exteriorizando nuestras ideas, y demostrando, que somos una generación de cambio, y que más allá de nuestras diferencias, somos capaces de concientizar a la sociedad mexicana como un solo ente, capaz de discernir sus controversias, por medio del libre debate, del respeto a nuestras instituciones y sobre todo: sin gritos, sin amenazas, sin manifestaciones, y sin lideres mayormente de izquierda que buscan el poder a como de lugar, sin importarles el interés primordial que debe tomar la política en México, y sobre todo, en un tema tan importante para los jóvenes, como es el uso de la marihuana (ya que mayormente somos nosotros los que la consumimos), y no dejar, que como es costumbre, nuestros políticos (en su mayoría ajenos a nuestra generación), utilicen temas como estos, para envenenar a nuestra Juventud, o para sacar provecho de la situación.
Sea cual sea la postura de la mayoría de los jóvenes, de los que la usan, de los que la han probado alguna vez, de los que piensan que envenena a nuestra Juventud, de los que piensan que expande la mente, no debemos consentir que en este tema, como en muchos otros, nuestra Juventud se siga caracterizando por su poca participación, dejándonos influenciar, y moldear a la medida de los grandes mandos.
Lo que a mi me queda claro, es que respecto al uso de las drogas, no todo es para todos, y concuerdo con el arquitecto Frank Lloyd Wright, el cual aseguraba que "Estaba completamente a favor de mantener las armas peligrosas más allá del alcance de los idiotas", al respecto tenemos a celebridades como John Lennon, el cual quizás logro sus mayores logros bajo la influencia de drogas, y de Manson, el famoso multihomicida, el cual quizás bajo el influjo de las mismas drogas maquilo tan atroces asesinatos.
Y por ultimo: Jóvenes, es momento de comenzar a reflexionar.
La última vez que comenté (en "La soledad me mató") ya no vi mi comentario publicado... ¿Habré dicho algo muy incómodo o habrá sido un error técnico?
ResponderEliminarAl respecto de la Marihuana legal o no legal, soy un "NO-CONSUMIDOR" por lo tanto sería lógico que opinara en contra de su legalización. Sin embargo, me parece que es su condición de ilegal la que la rodea de la mayoría de sus problemáticas (como ocurre con la mayoría de sustancias de este tipo).
Opino que si se invirtiera en educación/prevención lo que se invierte en "lucha antidrogas", legalizar dichas sustancias traería ciertos beneficios. Últimamente parece más probable morir en medio de una balacera entre narcotraficantes (existentes debido a la condición ilegal de la droga) que a manos de una persona dopada.
Además está la condición humana que se inclina por buscar entre lo prohibido. Quítale lo prohibido a una travesura y perderá la mitad de su sabor.
Históricamente, ¿qué sucedió en Estados Unidos en el tiempo de la restricción a las bebidas alcohólicas? ¿se dejó de beber? ¡No! sólo proliferaron las mafias y personas sin escrúpulos se saturaron de poder y malicia... ¿Suena conocido? ¿Suena a "cartel"?
Pero claro, es sólo mi humilde opinión.