Me acurruco en mi cama, entre mis sabanas, entre yo y todos los momentos en los que se ha dividido mi vida. El vértigo se hace irremediable, siento que en cualquier momento volveré a caer. Los veranos me hacen daño.
Todo se va moviendo a mi alrededor, lo tengo todo y sin embargo me siento paralizada, no sé hacia donde moverme. Mi vida se va haciendo espesa y confusa. Busco señales, oportunidades, una corriente que me lleve hacia arriba otra vez. Pero no pasa, sigo hundiéndome día a día, desde mi cama, desde mi música, desde mis sueños y mis incontrolables pensamientos. No sé hacia dónde es arriba y hacia dónde es abajo. No estoy perdida, pero no me encuentro. Repaso, y vuelvo a repasar. No qué todo ya estaba bien? Qué había vuelto a la vida? Llena de energía, sonrisas, sabiduría, y dispuesta a enfrentarme a todo. Y ahora? Me vuelvo a hundir en la espeses de mis acontecimientos? No, otra vez no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario