domingo, julio 19, 2009

Voces en mi cabeza

VOCES EN MI CABEZA. PRIMERA PARTE.
Si alguien me hubiera dicho que el viento al soplar congela, no lo hubiera escuchado.
Si me hubieran advertido acerca de tener presente a las pesadillas en todos los sueños, si me hubieran dicho ‘cúbrete de espejos para ahuyentar las malas vibras’ y desayuna todos los días para tener fuerzas, tampoco los hubiera escuchado.
Pensándolo bien, si me lo dijeron, pero no los escuche. Pero no lo hice ni por rebelde ni por temerosa, simplemente, no lo hice. No lograron atrapar mi atención completamente, sus mensajes me parecían demasiado embarrados de moral, y con muy poca coherencia, para mí sus palabras eran movimientos de boca sin sonidos.
Tenía 15 años cuando me di cuenta de lo interesante que es escuchar la voz de mi cabeza, que plenamente se que pertenece a mi, y no a una locura esquizofrenia a la que todos temen. Escúchenme: Escuchar a la voz de tu cabeza no es estar loco, solo es regalarte un poco de libertad.
Ahora creo que es tal vez por eso que me titiritean los dientes en medio de mis madrugadores insomnios. Me titiritean de libertad, de emociones, de viento.
Pero ahora, confieso, hay una nueva voz en mi cabeza, que a veces me asusta, que no logro comprender del todo, pero que esta en todos lados. No se sacia, quiere mas, siempre quiere mas, y a mi, me complace dárselo.
Me satura de ideas extraterrestres el pensar en todo lo que no entiendo, me explotan las viseras al saberme dueña de una excusión por el amazonas de los sonidos, y no por que sea muy viseral, aunque lo sea, si no por que a veces hasta enferma me siento. Existe una nueva voz en mi cabeza, un nuevo impulso, una nueva forma de escuchar.

VOCES EN MI CABEZA. SEGUNDA PARTE.
Ahora se que el viento al soplar congela, las pesadillas son inevitables en todas las aventuras, los espejos y las vibras son cosa del otro mundo, el desayuno es la primer comida del día, lo mismo da si son las 3 de la tarde o las 8 de la noche.
Un día, a los 22 años, encontré en una tienda de curiosidades, una cosa llamada melódica; la compre, al poco tiempo note que en mi cabeza había dos voces hablando. Una solo hace sonidos.


3 comentarios:

  1. "I see dead people..."

    ¡No te creas! XD

    Recientemente estoy en esos procesos, de escuchar la voz interna. Es difícil, desde pequeños nos educan para hacer caso a todo, excepto a nosotros mismos.

    Curiosamente también estoy un poco asustado con lo insaciable de mi voz y con mi disposición a darle lo que me pide. No queda más que experimentar y documentar las conclusiones.

    Un abrazo.

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  2. ahhh ia séeee si conozco esa voz, x lo menos a la primera a la q te refieres, y desde hace algún tiempo que la estoy escuchando... los resultados no han sido los más afortunados, pero en ningún momento me arrepiento de haberla escuchado, e incluso creo q lo seguiré haciendo!
    te quiero

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  3. Ranaaaa...
    Bno, como cada vez me doy más cuenta que mi pensamiento es bastante esquemático, ahí te va:

    a) Qué bien escribes! Definitivamente me encanta leerte!
    b) Jajajaja... una ida al psicológo no vendría, mal, eh!!!! Al rato vas a empezar a ver personas jejeje... ntc
    c) Yo tmb la escucho!!! Y no sólo eso, sino que me pongo a platicar con ella! Jejeje!!! En serio tenemos discusiones muuuuy interesantes! Jaja!!! (conmigo todo es una constante discusión! Jeje)

    Por otro lado, me tendrás que enseñar a tocar esa cosa! jeje!!!

    Besos!

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