Intenté poner mis manos a trabajar para que de ellas salieran los movimientos necesarios para explicar lo que tu existencia le hace sentir a la mía.
Mis manos solas no pudieron, así que le preguntaron a mi mente, la cual titubeante buscó los paradigmas correctos para explicar las ideas que viajan por ella cada que pienso en ti.
Y desfilaron las frases, reflexiones, y pensamientos amorosos que ni siquiera imaginé existieran, pero aún así, mi mente no lo logró.
Así que le dí órdenes estrictas a mi corazón para que me explicara que pasaba, y mi corazón, hinchado de amor, solo supo latir cada vez más fuerte.
Mis manos solas no pudieron, así que le preguntaron a mi mente, la cual titubeante buscó los paradigmas correctos para explicar las ideas que viajan por ella cada que pienso en ti.
Y desfilaron las frases, reflexiones, y pensamientos amorosos que ni siquiera imaginé existieran, pero aún así, mi mente no lo logró.
Así que le dí órdenes estrictas a mi corazón para que me explicara que pasaba, y mi corazón, hinchado de amor, solo supo latir cada vez más fuerte.
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