Justo ayer, mientras estaba en clase, estaba pensando eso, y como no se lo pude decir a nadie lo escribí en la parte de arriba de mi hoja.
Si ya se, idealizar cuesta caro, en un principio las risas de los de tu salón, en un final, el desengaño que produce crecer y darte cuenta de que las cosas no son así de fáciles, que está enorme maquina tiene mas que tuercas y engranajes (Tiene policías, y jefes de policías, microbuseros, maestros que son diputados, pejes que se salieron de sus lagunas, mortales que hacen excepciones y para terminarla de amolar, gente con vacas que regala leche en el monumento de la revolución, y descarados con tractores que pretenden paralizar a la mitad de los chilangos el día de hoy).
Como sea, yo sigo pensando que mas haya de que soñar no cuesta nada, creo que si uno sueña mucho, (pero en serio mucho), cosa así de un millón de sueños, de menos uno debe de hacerse realidad. Por eso, ayer en clase, yo no paraba de soñar, con que una frase soltada al aire, pudiera cambiar a esta enorme maquina.
Así que escribí: el mundo no cambia, por que los agentes de cambio siempre tienen excusas para no cambiarlo. ( Los agentes de cambio somos todos).
De menos ahorita tengo una pequeña excusa para no ser pitorreada tan cruelmente, ni ser considerada una mamona sin excusas, tengo 20 años.
"Hay que cambiar al mundo antes de que el mundo lo cambie a uno" - Mafalda.
ResponderEliminarQue los agentes de cambio seamos capaces de permanecer en los 20 muchos años.